sábado, 11 de diciembre de 2021

ROGELIO GARRIDO TERUEL



    Rogelio Garrido Teruel, médico, catedrático y académico. Nació en Baeza (Jaén) en 1947. Desde 1985 reside en Sevilla, donde ha estado vinculado con el Hospital Universitario de Valme, la Universidad y el ejercicio de la medicina privada.

Rogelio Garrido dispone de una consolidada trayectoria profesional donde la parcela asistencial está completada con la docente e investigadora. La patología mamaria, por su parte, constituye el área clínica de mayor interés para este doctor.

    Familia. “Soy el primogénito entre cinco hermanos, mi padre era ingeniero aeronáutico y trabajó siempre para el Ejército del Aire. Estaba destinado en Sevilla, en Construcciones Aeronáuticas, cuando yo iba a nacer. Mi madre era maestra, solo ejerció antes de casarse, su mejor magisterio lo ejerció con sus hijos. Si tengo que definirlos con una palabra, mi padre era un modelo de inteligencia y mi madre lo era con su carácter adorable. Los cinco hermanos fuimos muy estudiosos. Los dos varones somos médicos, mis tres hermanas son abogada, secretaria judicial y farmacéutica.

Estoy casado con Chelo Martín Sanz, una persona maravillosa, que ha trabajado como profesora de instituto. Nuestros dos hijos, Pablo y Joaquín, le deben mucho a ella, por su mentalidad muy avanzada. Se planteó que hablaran perfectamente tres idiomas: español, inglés y alemán. Ella consiguió una beca Fullbright, de las más prestigiosas

concedidas por Estados Unidos, y estuvo viviendo un año en Maine con los niños, que asimilaron perfectamente el idioma. Yo iba y venía desde Sevilla. En su momento pensó que el Colegio Alemán podría ser muy bueno para ellos, y acertó. Eso permitió que los dos hicieran sus carreras en Alemania. Uno es empresario en Almería y otro es profesor en la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla”.

    Formación. ¿Qué le impulsó a ser médico?““La mayor parte de mi infancia y juventud la viví en Granada, a mi padre lo enviaron a la base aérea de Armilla. Estudié en Granada con los Salesianos, que son gente fantástica. Durante el curso preuniversitario, llevaban a diversos profesionales para que nos orientaran: un abogado, un médico, un arquitecto, una farmacéutica... Y para hablar de la carrera de Medicina fue el doctor Pulgar, un cirujano famoso en Granada por haber operado a vida o muerte a El Cordobés tras una grave cornada. Dio una conferencia tan bonita que despertó en mí esa vocación, que después ratifiqué al cien por cien.

Estudié la carrera de Medicina en Universidad de Granada, y posteriormente me doctoré en la Universidad Complutense de Madrid. La especialidad en Ginecología igualmente la hice en Madrid en el hospital Universitario Clínico de San Carlos.”

Mas tarde de Madrid se fue a París y posteriormente a la Universidad de Maine, en Estados Unidos, en busca de la especialización en oncología ginecológica y mas concretamente en las neoplasias de mama.

    ¿Cómo surgió su interéy dedicación a la Ginecología?“En Málaga, en el Hospital Carlos Haya, donde trabajé por vez primera, hice lo que se llamaba internado rotatorio, y descubrí que me gustaba la endocrinología femenina.

Concursé y conseguí plaza de medico residente Madrid, en el Servicio de Ginecología del Hospital Clínico que dirigía el eminente profesor José Botella Llusiá, gran figura de la ginecología en España. El debió ver en mi cualidades docentes y empecé a dar clases como Profesor No Numerario, los famosos PNN. Estuve nueve años en Madrid, y él me abrió puertas para formarme fuera de España, cada vez ya más volcado hacia la oncología ginecológica. Lo más importante fue mi periodo de dos años en París, en el Instituto Pierre y Marie Curie, en 1979-80.”

    Trayectoria en Sevilla. “En septiembre de 1985 gané la plaza de jefe de servicio en el Hospital Universitario de Valme. Venia de trabajar durante tres años en Zaragoza en el Hospital Clínico, donde había sacado la plaza de Profesor Titular. Cuando salió a concurso la plaza de Jefe de Servicio en el hospital de Valme de Sevilla, dado que mi familia vivía en Andalucía, pensé que era una oportunidad. Lo logré, y me vine; mi mujer, madrileña, se adaptó muy bien a Sevilla y nuestros hijos son sevillanos. Con lo trotamundos que he sido, con todo lo que me he movido, mi etapa sevillana parece un paréntesis rápido, pero me doy cuenta de que estamos hablando de 33 años ya en Sevilla.”

    Formación externa. “Nunca quise acomodarme por ser jefe de servicio convencional, por lo que hice estancias en el extranjero. Volví a París al Instituto Pierre y Marie Curie. En Estrasburgo al Hospital Hautepierre. En la universidad católica de Lovaina para aprender a manejar el láser quirúrgico con el profesor Doné, el mejor experto en Europa. En Buenos Aires con el profesor Edgardo Bernardello, uno de los grandes referentes en Suramérica en la patología mamaria. Por último, y porque no quería jubilarme sin conocerlo, estuve cuatro meses en Nueva York en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center, uno de los hospitales oncológicos más importante del mundo, donde me trataron muy bien.”

DocenciaInició su carrera docente en España, primero en Madrid, luego en Zaragoza, y llegó a la Facultad de Medicina de la Universidad de Medicina de Sevilla cuando ganó la primera cátedra de Ginecología que se convocó en el Hospital Universitario de Valme.

    Investigación. -¿Veremos la curación del cáncer? “Yo creo que sí, pero no será pronto. El cáncer no es una enfermedad convencional, ya que a priori no está producida por un microorganismo que una vez identificado pueda tener un tratamiento especifico. En el cáncer hablamos de mutaciones celulares que provienen de errores biológicos, hoy día inexplicables, sumadas a factores hereditarios y ambientales (los llamados cofactores) que son potencialmente cancerígenos o al menos coadyuvan a su producción, tales como el tabaco, exposición a la radiación ultravioleta, grasas, etcétera. Pero digamos que poco a poco lo vamos acorralando, a base de mejores métodos diagnósticos, sobre todo los de detección precoz. Por otra parte, los tratamientos hoy día empiezan a ser personalizados al haberse identificado factores y alteraciones génicas que explicarían en parte algunos comportamientos y, por tanto, su eventual pronóstico y tratamiento. Las primeras quimioterapias eran duras e inespecíficas. Recuerdo hace años una diapositiva que solía poner un amigo oncólogo en sus charlas a propósito de los primeros tratamientos en la que se veía una gran explosión en el mar que levantaba un enorme hongo y decía: "Hemos matado al tiburón, pero con él a miles de peces". Actualmente los tratamientos del cáncer afortunadamente han cambiado y disponemos de tratamientos mucho mas selectivos, tanto desde el punto de vista médico como el quirúrgico y radioterápico y con muchos mejores resultados.”

    Divulgación. Ha organizando año tras año, durante mas de 20 foros internacionales de gran impacto científico, sobre avances en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama.

    Actividades solidarias. Pero a su dedicación asistencial, docente e investigadora hay que añadirle su ingente actividad en programas de cooperación internacional dentro del ámbito sanitario. No en vano fue el impulsor y coordinador de una de las primeras expediciones de profesionales del Sistema Sanitario Público de Andalucía que viajó a Haití para satisfacer la demanda asistencial tras el terremoto sufrido en aquél país. Inició su cooperación con la ONG ‘Quesada Solidaria’ durante los años 2004, 2005 y 2006 trabajando como cirujano ginecológico en el Hospital Hermano Pedro de Antigua de Guatemala. En 2009 participó en el desarrollo del centro de salud de Virgen del Rocío de Pozotelga en Nicaragua, como consultor y formador. En este mismo año también participó en jornadas de trabajo y formación en el centro de salud Asturias en Tela (Honduras).

Durante los últimos diez años ha acudido regularmente al hospital de Mlale, en Mitundo (Malawi), donde desarrolla un programa médico-quirúrgico de formación de facultativos malawitas que incluye el traslado de personal sanitario al Hospital Universitario de Valme para completar su formación. Asimismo, coordina un grupo solidario dentro del programa del Vicerrectorado de Relaciones Internacionales de la Universidad de Sevilla para la formación académica en Lilongwe (Malawi).

    Academias. En 2018 ingresó en la Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla como Académico de Numero, con el discurso titulado: «La Obstetricia y la Ginecología a través de la magia de la pintura y la escultura». Le respondió, en nombre de la corporación, el académico D. José Antonio Durán Quintana.

    Premios. En 2015 el Jefe de Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario de Valme, Rogelio Garrido Teruel, ha sido distinguido con el Premio Galeno a título individual por el Colegio de Médicos de Sevilla. El premio es un reconocimiento a su trayectoria profesional y a su labor como cooperante en misiones humanitarias (Haití y Malawi),

Autor. Feliciano Robles

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